Miguel Ángel o Michelangelo Buonarroti (1475-1564), uno de los mayores creadores de toda la historia del arte y, junto con Leonardo da Vinci, la figura más destacada del renacimiento italiano. En su condición de arquitecto, escultor, pintor y poeta ejerció una enorme influencia tanto en sus contemporáneos como en todo el arte occidental posterior a su época.
Nació el 6 de marzo de 1475 en el pequeño pueblo de Caprese, cerca de Arezzo, aunque, en esencia, fue un florentino que mantuvo a lo largo de toda su vida unos profundos lazos con Florencia, su arte y su cultura. Pasó gran parte de su madurez en Roma trabajando en encargos de los sucesivos papas; sin embargo, siempre se preocupó de dejar instrucciones oportunas para ser enterrado en Florencia, como así fue; su cuerpo descansa en la iglesia de la Santa Croce.
Miguel Ángel logra en sus obras escultóricas, concentrar la belleza y armonía formal con una fuerte expresividad, significado y sentimiento. Busca representar ideas abstractas y puras que nazcan de su imaginación y entorno intelectual en que se rodea.
Los materiales utilizados por Miguel Ángel en sus obras escultóricas, son principalmente trozos enteros de mármol blanco, los cuales eran estudiados minuciosamente por el artista. La técnica que caracteriza a este artista en la escultura es la terribilitá. Esta técnica expresa los sentimientos dramáticos de los personajes.
El tema religioso en las obras escultóricas de Miguel Ángel lleva un trasfondo ideológico y emocional, de este modo se pretende ir alejando de la temática netamente artística y erudita, que anteriormente se buscaba dar a las obras.
“La piedad del Vaticano” 1497-1499.Creada por encargo del cardenal Francés Jean Bilhéres de Lagraulas.
Esta obra tiene el fin de mostrar la resignación de la virgen frente al cuerpo de su hijo muerto.
La juventud de la virgen se debía a que era la forma de manifestar la pureza eterna y virginidad de la madre de Dios.

“Baco Ebrio”, 1496-1497.
A pedido del Cardenal Riario, al no quedar de su gusto es rechazada y la adquiere Jacopo Galli.
Se representa al juvenil dios del vino, el cual por sus ojos se denota su estado de ebriedad. El pié delante del otro permite estabilidad a la obra.

“La Piedad Rondanini”.
Primera representación del cuerpo de Jesús de pie y de cuerpo entero, representa la última etapa de Miguel Ángel donde manifiesta una fuerte religiosodad.
Obra en la que se aplica el nonfinito.